14 años y 6 meses de baja

Se van a cumplir en breve 14 años de mi estancia en el hospital, todo programado salvo los errores continuos que cometieron los médicos y especialistas.

No era una operación compleja, con esto me refiero a que era una de tantas que hacen y sin urgencias, todo bien estudiado y programado. Abrir, cortar a un lado y sellar, cortar al otro lado y sellar, en términos profanos. Limpiar todo bien, después más de 4o puntos para cerrar, yodo para dejar todo bien aséptico y a postoperatorio.

Ahí comenzaron los problemas

Al despertar de la anestesia muchos vómitos, las enfermeras extrañadas, me ponen una palangana,  y devuelvo la cena que me habían dado: pollo principalmente.

Me preguntan que ¿por qué había cenado?, cuando lo lógico es que no lleven cena porque a la mañana siguiente entraba en quirófano. Como si fuese yo quien decidiera. Esto indica mucha desorganización.

Pruebas por una infección

Tras recuperarme y ya en la habitación comenzó la fiebre: análisis y antibióticos. No se bajaba la fiebre tras varios días tomándolos para combatir la infección.

Me hacen una prueba de contraste, de esas que te tienes que tomar una papilla, con bario creo que es, para ver dónde estaba el problema. Una vez hecha me suben a la habitación. A los 5 minutos se pasa un celador para recogerme para hacerme un TAC. Me niego, dos pruebas en el mismo día, ni quieren ellos ni quiero yo.

Yo encargo pruebas

Me preguntan que por qué he dicho que me hiciesen ambas pruebas, como si fuese yo quien me atendiese a mí mismo, como cuando un preso dice que se defiende él solo, que no necesita abogados.

A los pocos días, sin que la fiebre remita, me hacen una prueba distinta, dicen que puedo tener los pulmones encharcados. Meten unas agujas por la espalda para comprobarlo. Nada de nada.

La fiebre sigue

Muchos análisis para dar con el antibiótico específico para la infección que tenía. Ya, por fin, en una ecografía, ven que no me había limpiado bien el cirujano al quitar el bazo.

Como se ve en la imagen, por si acaso era problema del estómago, me daban antiácidos. Nada que ver, pero los tenía que tomar.

15-anos-operacion

Nueva operación

Deciden que me tienen que operar de nuevo. Lo que iba a ser sencillo, en 15 días a casa con el alta casi en la mano, se convirtió en un mes de hospital, alta hospitalaria nada más.

Nuevamente anestesia total, una nueva cicatriz, esta vez 8 puntos, limpieza, esta vez bien, y un agujero para el drenaje. Botella colgando para recoger los restos que supurarían durante varias semanas.

¿Lo peor de todo esto?

Una vez que a los 6 meses tengo el alta definitiva, dos costurones de recuerdo, y que todo está más o menos bien, lo peor no es la operación y lo pasado en ella.

Lo peor es que tenía que ser cosa de 15 días, a finales de septiembre de 2002 fue la operación. Después, en noviembre, ya recuperado del todo, nos íbamos a descansar a Galicia unos días, a hacer fotos, y la casualidad hubiese sido que, de no haber ido mal la operación, estaríamos allí justo en los días que se hundió el Prestige, podríamos haber hecho fotos de esos instantes que golpearon tan fuerte a la sociedad gallega.

Hicimos el viaje

Al año siguiente hicimos ese viaje aplazado. Todavía encontramos a voluntarios limpiando chapapote, la Ser estaba en Muxía haciendo el especial de 1 año del hundimiento del Prestige. La sociedad gallega no olvidaba pero continuaba con su tarea. Regresaba todo a la normalidad. Fotos de Galicia y operación olvidada.