Búnker de comunicaciones en San Rafael

Búnker de la Guerra Civil en San Rafael. 1993

En el casco urbano de San Rafael no podemos encontrar muchos restos visibles de la Guerra Civil, lo hay, pero permanecen ocultos algunos y otros ya son solo recuerdos.

Hay un surtido de edificios que albergaron distintas dependencias militares, como hospital, parapetos de armamento, o de comunicaciones como en este caso. Alguno todavía está por descubrir, me consta uno de armamento porque de pequeño nos encontramos con un mortero de unos 40 centímetros de alto, con el que jugábamos hasta que se dieron cuenta y se lo llevó alguien.

Búnker de comunicaciones en la antigua posada de San Rafael
Búnker de comunicaciones en la antigua posada de San Rafael

Este búnker en concreto estaba dedicado a las comunicaciones, estaba ubicado en la que era una taberna que a la vez acogía lo que era una oficina de telégrafos en esa época, por eso estaba ubicado en las inmediaciones este búnker, para mantenerse en contacto las tropas nacionales que estaban ubicadas en esta vertiente de Alto del León.

En 1993, tras comprar el edificio, me llamaron cuando comenzaron las tareas de eliminar estos restos del patio del edificio, dedicado en la actualidad a la hostelería, así podían aprovechar mejor ese terreno cuando fuera necesario.

Anécdota durante la contienda

Hay una anécdota ocurrida en medio de la Guerra Civil. En esa taberna solían parar los soldados nacionales, junto a los vecinos y viajeros, como es lógico.

Entre los viajeros que pasaban por ahí, recaló una mujer embarazada. Acudió al servicio, nos imaginamos que con cierta premura, donde dio a luz. No han trascendido en la tradición oral las razones que tuviera la nueva madre, pero lo cierto es que dejó al recién nacido abandonado, pero sabiendo que era un sitio de tránsito donde se podían hacer cargo del bebé.

Tras abandonar el local, y la localidad lo más probable, encontraron al bebé, ante al sorpresa de todos los presentes, como es lógico y podemos entender bien. Lo bueno de algo que parece una tragedia en un principio, es que los soldados que solían acudir a la taberna a beber, dijeron que se harían cargo del neonato, posibilitando así que el suceso tuviera un final feliz, sobre todo para el recién nacido.