Ismael Peña en el Certamen de Dulzainas de San Rafael

Con Ismael

Hace unos 8 meses, cuando entregaron a Carlos Núñez el Premio Agapito Marazuela, me preguntaba Carlos si conocía a Ismael. La respuesta era obligada y lógica ¿quién no le conoce? Si tienes un mínimo acercamiento a al cultura, seguro que has oído hablar de él.

La primera vez que le vi actuar no en televisión fue hace 27 años cuando le invitaron a los actos de celebración del bicentenario de San Rafael. En esos actos, además de grupos locales, alguien tuvo la gran idea de contar con él, y fue todo un acierto.

Ismael atento al resto de músicos del certamen
Ismael atento al resto de músicos del certamen

Siempre recordaré la “coplas del ajo” como las llamo, no conozco el título exacto de la canción, con ese estribillo al estilo de Quevedo cuando se dirigía a la reina por su cojera,

“… y al ajo diste …. y al ajo dio…”

Hay testimonios mucho más válidos y con solvencia cultural más que demostrada para calificar a Ismael como uno de los grandes, me quedo con las palabras del periodista francés Louis Pauwels:

hay dos clases de cantantes: los que cantan para hacerse escuchar y los que cantan para comunicar. En otros términos: los que cantan para cubrir el ruido y los que cantan para establecer el profundo silencio donde se hacen los intercambios de alma a alma. Algo sale de un ser que da el ser a todos”.

Debo destacar su carácter afable y amistoso que hace que te encuentres bien con él, que puedas hablar de cualquier tema y te escuche, -aunque lo bueno siempre es escucharle contar historias- igual ocurre con Carlos.

Esto lo hacen los grandes, como ambos músicos han demostrado, y yo he tenido la suerte de comprobar.

Ismael Peña con Carlos Núñez en Segovia.
Ismael Peña con Carlos Núñez en Segovia.