Panorámica tomada en Espinela, Castropol

Fotografía panorámica: más complicada pero también más divertida

Hace ya varios años que llevo metido en el mundo de la fotografía panorámica y en el de la gigantografía, componiendo imágenes de un gran tamaño aptas para ser impresas a grandes dimensiones. Quizás sea por eso de tener la calidad suficiente para que se vean todos los detalles con la mejor precisión y calidad que se pueda conseguir en una impresión fotográfica de grandes dimensiones. Hay veces que hemos montado más de 30 fotos para conseguir murales de hasta 11 metros con una calidad óptima como poco, sobre todo pensando que trabajamos en 35 mm y no con cámaras de placas que sería lo ideal.

Pero lo fundamental de este tipo de composiciones es la diversión: adivinar de antemano el resultado posible y disfrutar haciendo las distintas tomas para obtener ese resultado final imaginado.

En esta imagen que propongo hoy se ha generado tras la unión de 9 imágenes, tomada a mano, en la que no he dudado en dejar ese detalle en rojo de una persona que nos acompañaba en la sesión de fotos, para que se apreciasen mejor las dimensiones del paisaje y de la tormenta que se acercaba.

Las fotos están tomadas en Espinela, perteneciente a Castropol en Asturias.

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